Con la llegada de la primavera, muchas familias respiran aliviado: se acaban los fríos del invierno y el mayor parece más animado. Pero esta estación también trae consigo cambios que pueden afectar su salud de forma silenciosa. Conocerlos ayuda a prevenirlos.
Lo que cambia en primavera para un mayor
El cuerpo de una persona mayor reacciona de forma diferente a los estímulos estacionales. La temperatura sube y baja en el mismo día, el sol pega más fuerte, el aire trae más pólenes y el reloj adelanta una hora. Para alguien joven, son inconvenientes menores. Para un mayor con enfermedades crónicas, estos cambios pueden descompensar su estado de salud en poco tiempo.
En Madrid, la primavera es especialmente intensa en cuanto a niveles de polen, uno de los más altos de Europa según los datos de la Red Española de Aerobiología. Esto convierte a la capital en una ciudad especialmente exigente para mayores con problemas respiratorios o piel sensible.
Señales de alerta que hay que vigilar
Estas son las situaciones más frecuentes que se dan en primavera con personas mayores:
- Reacciones alérgicas: picor de ojos, estornudos, congestión nasal o erupciones en la piel, más intensas en zonas con mucha vegetación o parques
- Desorientación tras el cambio de hora: especialmente en personas con Alzheimer u otras demencias, donde la alteración del ritmo puede provocar episodios de confusión o agitación nocturna
- Bajadas de tensión: al aumentar el calor, los vasos sanguíneos se dilatan y la tensión puede caer, provocando mareos o sensación de inestabilidad al levantarse
- Primeras deshidrataciones del año: el calor llega antes de que el cuerpo lo espere y la sensación de sed tarda en aparecer
- Mayor riesgo de caídas en exteriores: los suelos mojados por las lluvias de marzo y abril, combinados con el entusiasmo por volver a salir, elevan el riesgo
Qué puede hacer la familia para protegerle
Con pequeños ajustes en la rutina diaria se puede reducir significativamente el impacto de estos riesgos:
- Hablar con el médico antes del cambio horario: si toma medicación a horas fijas, anticiparse al cambio evita desajustes en dosis importantes como anticoagulantes o antihipertensivos.
- Establecer un ritual de hidratación: ofrecer líquidos cada dos horas, sin esperar a que pida agua. Un vaso de agua con cada comida y uno a media mañana y media tarde como mínimo.
- Revisar el calzado de paseo: después del invierno, el calzado puede estar deteriorado. Asegurarse de que la suela agarra bien y que el zapato sujeta correctamente el tobillo.
- Preparar la ropa de transición: ni demasiado de abrigo ni demasiado ligero. En Madrid, las mañanas de marzo todavía son frescas. Una chaqueta ligera que se pueda quitar es la mejor opción.
- Mantener las rutinas estables: sobre todo en mayores con deterioro cognitivo, los cambios de horario y de luz pueden desestabilizar. Intentar que las comidas, el descanso y las actividades sigan el mismo orden.
Cuándo pedir apoyo profesional
Cuando el mayor empieza a salir más y usted no puede acompañarle, cuando la gestión de la medicación se complica con los nuevos horarios, o simplemente cuando nota que necesita más ayuda en el día a día, contar con una cuidadora profesional da tranquilidad a toda la familia.
En Institución Santa Ana ofrecemos atención domiciliaria integral en Madrid y servicios de acompañamiento a mayores, adaptados a cada situación y con seguimiento continuo.
Preguntas frecuentes
¿El polen de Madrid es especialmente problemático para mayores con EPOC o asma? Sí. Madrid tiene una de las concentraciones de polen de gramíneas más altas de España en primavera. Los mayores con patología respiratoria deben extremar las precauciones en los días de alto índice polínico, evitando salir en las horas centrales y manteniendo las ventanas cerradas.
¿Cómo afecta el cambio de hora a un mayor con Alzheimer? Puede provocar confusión, agitación nocturna o alteraciones del sueño durante varios días. Se recomienda hacer la transición progresivamente y consultar con el especialista si los síntomas son intensos.
¿Hay ayudas en Madrid para contratar una cuidadora a domicilio? Sí. A través del Cheque Servicio de la Comunidad de Madrid y las prestaciones de la Ley de Dependencia se puede cubrir parte del coste. En Institución Santa Ana le orientamos sobre cómo solicitarlas.
