ELA
Cuidado de personas con ELA a domicilio
Apoyo a la vida diaria adaptado a la evolución de la movilidad, la comunicación y la autonomía, coordinado con la familia y los profesionales de referencia.
Apoyo personal
Ayuda cotidiana según capacidad funcional.
Continuidad
Presencia y organización estable cuando se necesita.
Respiro familiar
Refuerzo para repartir la carga de cuidados.
Apoyo cotidiano en una enfermedad cambiante
La ELA puede generar necesidades progresivas y muy diferentes entre personas. El servicio puede centrarse en higiene, vestido, alimentación, acompañamiento, movilidad dentro del ámbito de competencia del cuidador, tareas domésticas vinculadas al cuidado y apoyo en actividades de la vida diaria.
Las actuaciones sanitarias o técnicas deben realizarse por profesionales cualificados cuando corresponda.
Apoyo personal
Ayuda cotidiana adaptada a autonomía, movilidad y preferencias.
Acompañamiento y comunicación
Presencia, apoyo práctico y coordinación con la familia.
Refuerzo familiar
Coberturas por horas o periodos más amplios para distribuir los cuidados.
Cómo trabajamos
Partimos de la situación real de la persona y del domicilio. Definimos las tareas, el horario y el perfil necesario antes de iniciar el servicio.
1. Valoración funcional
Conocemos la situación actual y las indicaciones existentes.
2. Delimitación de tareas
Separamos cuidado cotidiano de actos sanitarios o técnicos.
3. Organización
Definimos horarios, apoyos y perfil necesario.
4. Revisión frecuente
Ajustamos el servicio cuando evolucionan las necesidades.
Coordinación con el entorno profesional
Cuando existen pautas médicas, de enfermería, fisioterapia, logopedia o terapia ocupacional, el cuidado diario debe ser compatible con ellas. La familia sigue siendo el punto central de coordinación del servicio.
También puede interesarle
Preguntas frecuentes
Solo cuando la tarea corresponda legalmente a su cualificación. Los actos sanitarios deben ser realizados por profesionales habilitados.
Sí, estudiamos cambios de horario y tareas en función de las nuevas necesidades y disponibilidad.
El servicio puede servir como refuerzo y respiro para repartir la carga cotidiana de cuidados.
Sí, además de estudiar modalidades de mayor continuidad según el caso.