CUIDADOS ESPECIALIZADOS

Cuidados especializados a domicilio

Apoyo cotidiano para personas con enfermedades neurodegenerativas, deterioro cognitivo o pérdida importante de autonomía, coordinado con la familia y respetando las indicaciones sanitarias.

Cuidado no sanitario

Definimos claramente qué tareas corresponden a la persona cuidadora.

Rutinas adaptadas

Organizamos el apoyo según autonomía, movilidad y comunicación.

Apoyo familiar

Facilitamos continuidad, respiro y seguimiento cotidiano.

Atención personalizada para situaciones complejas

El cuidado especializado a domicilio parte de una idea sencilla: cada enfermedad y cada familia requieren una organización distinta. Además de la persona cuidadora, podemos incorporar la mirada de trabajo social y terapia ocupacional para valorar el entorno, la autonomía, la carga familiar y las actividades cotidianas que conviene preservar o adaptar.

La atención se centra en la vida diaria y en el mantenimiento de la máxima autonomía posible. Las actuaciones sanitarias, diagnósticas o terapéuticas corresponden siempre a profesionales cualificados y se mantienen separadas de las funciones ordinarias de cuidado.

Alzheimer

Rutinas, orientación, seguridad y respiro familiar.

Parkinson

Movilidad, actividades diarias y tiempos de respuesta adaptados.

ELA

Apoyo cotidiano ajustado a movilidad, autonomía y comunicación.

Demencias

Supervisión, rutinas y ayuda en autocuidado.

Ictus

Apoyo en la vuelta a casa, movilidad y recuperación de rutinas.

Pacientes oncológicos

Apoyo cotidiano durante el tratamiento o la recuperación oncológica para favorecer descanso, autonomía y organización familiar, siempre respetando las indicaciones del equipo sanitario.

Recuperación tras intervenciones

Apoyo temporal en el domicilio después de una intervención para facilitar descanso, movilidad, higiene, comidas y recuperación de la autonomía.

Una atención coordinada alrededor de la persona

La trabajadora social puede valorar la situación familiar, la red de apoyo, el nivel de dependencia, las necesidades de respiro y los recursos sociales disponibles. Esta valoración ayuda a dimensionar mejor el servicio y a anticipar cambios en la intensidad del cuidado.

La terapeuta ocupacional aporta una mirada funcional sobre la vida diaria: cómo se levanta la persona, se desplaza, se asea, se viste, come, descansa y participa en actividades significativas. Puede orientar sobre adaptación de rutinas, simplificación de tareas, conservación de energía, seguridad del entorno y productos de apoyo.

La persona cuidadora aplica en el día a día el plan de apoyo acordado: acompañamiento, higiene, vestido, alimentación, movilidad, paseos, supervisión y organización doméstica vinculada al cuidado. Cuando existen necesidades clínicas o técnicas específicas, se coordinan con los profesionales sanitarios correspondientes.

Cómo trabajamos

Partimos de la situación real de la persona y del domicilio. Definimos las tareas, el horario y el perfil necesario antes de iniciar el servicio.

1. Conocemos la situación

Diagnóstico funcional, rutinas y necesidades familiares.

2. Definimos el alcance

Separamos cuidado cotidiano de actuaciones sanitarias.

3. Seleccionamos el perfil

Buscamos experiencia y disponibilidad adecuadas.

4. Revisamos la evolución

Ajustamos horario y tareas cuando cambian las necesidades.

El cuidado debe adaptarse a la evolución

En muchas patologías las necesidades no son estables. La movilidad, la capacidad para comunicarse o realizar actividades básicas puede cambiar. Por eso planteamos servicios revisables y no una solución rígida.

También puede interesarle

Zonas de servicio

Consulte dónde prestamos atención domiciliaria en Zona Centro.

Preguntas frecuentes

No necesariamente. El cuidado domiciliario cubre apoyo a la vida diaria. Las actuaciones sanitarias corresponden a profesionales cualificados cuando se requieren.

Sí, el apoyo cotidiano puede organizarse para ser compatible con pautas e indicaciones recibidas.

Estudiamos cada cambio y confirmamos la disponibilidad necesaria para reorganizar el servicio.

Sí. Valoramos distintas situaciones de dependencia y pérdida de autonomía, no solo las cinco especialidades destacadas.

SOLICITAR INFORMACIÓN

CONTACTO

    De acuerdo con lo establecido por el Reglamento UE 2016 / 679, de Protección de Datos de Carácter Personal (RGPD), el usuario/a queda informado y presta su consentimiento a la incorporación de sus datos a un tratamiento del que es responsable INSTITUCIÓN SANTA ANA S.L., con la finalidad de informarle sobre los servicios solicitados, Le informamos también sobre sus derechos de acceso, rectificación, portabilidad, cancelación y oposición, que podrá ejercer en el domicilio social INSTITUCIÓN SANTA ANA S.L. , sito en Mendez Alvaro 20 28026 - Madrid. Le informamos también que los datos personales suministrados se almacenarán en nuestra base de datos ubicada en crm.zoho.com y no serán cedidos ni comunicados, a terceras personas.