Cuidadora ayuda a un hombre mayor a levantarse de la cama con andador en su casa de Madrid tras una operación de cadera

Fractura de cadera en ancianos: cuidados en casa en Madrid

La primera noche en casa después del hospital es la más larga.

Su madre está en su cama, por fin, pero no duerme. Le duele al moverse, no encuentra la postura y a las tres de la madrugada intenta levantarse para ir al baño, olvidando que hace una semana la operaron de la cadera. Usted tampoco duerme. Escucha cada ruido desde la habitación de al lado.

Si su familiar acaba de sufrir una fractura de cadera o está a punto de recibir el alta en un hospital de Madrid, esta guía es para usted. No sustituye a su traumatólogo ni a su fisioterapeuta. Le cuenta, desde lo que vemos cada día en los domicilios, cómo son los cuidados de una fractura de cadera en ancianos cuando se hacen en casa: hora a hora, semana a semana.

Lo esencial en un minuto

  • Organice la casa y los turnos antes del alta, no después.
  • El objetivo de cada día es moverse: levantarse varias veces, comer sentado y caminar con andador según la pauta médica.
  • La noche y las primeras semanas concentran el mayor riesgo de una nueva caída.
  • La confusión repentina, la fiebre o la hinchazón de la pantorrilla son motivos para llamar al médico.
  • La ayuda que necesita su familiar cambia con las semanas: de presencia continua a unas horas al día.

Lo que nadie le cuenta al salir del hospital

Coincidiendo con el Día Mundial de la Osteoporosis, el 20 de octubre, conviene recordar de dónde vienen la mayoría de estas fracturas. El hueso se vuelve frágil con los años, sobre todo en las mujeres, y una caída tonta en el baño basta para romper el fémur.

El primer informe del Registro Nacional de Fracturas de Cadera retrata a la persona que suele sufrirla: casi 87 años de media, mujer en tres de cada cuatro casos y, en más de un tercio, con deterioro cognitivo previo. Y deja un dato que pocas familias conocen: de quienes vivían en su casa antes de la fractura, solo alrededor del 37 % regresó directamente a ella tras el alta.

Volver a casa es posible. Pero exige preparación, constancia y, casi siempre, más manos de las que una familia tiene disponibles.

Las 48 horas antes de que llegue a casa

Si sabe que el alta está cerca, aproveche estos dos días. Después no habrá tiempo.

  1. Hable con la trabajadora social del hospital. Puede orientarle sobre convalecencia, rehabilitación y recursos públicos de la Comunidad de Madrid.
  2. Pida por escrito las pautas. Si puede apoyar el pie, qué movimientos debe evitar, cuándo se quitan las grapas y quién hará las curas en su centro de salud.
  3. Revise el portal y el ascensor. En muchos edificios de Madrid hay escalones en el portal o ascensores estrechos. Compruebe que caben el andador o la silla de ruedas y cómo se va a subir el primer día.
  4. Prepare una habitación de trabajo. Cama a la altura de las rodillas (mejor articulada si la recuperación va a ser larga), un sillón firme con brazos, alzador de inodoro, barras en el baño y ni una alfombra en el camino.
  5. Reparta los turnos. Decida quién estará de día, quién de noche y quién se ocupa de farmacia, citas y compras. Si las cuentas no salen, es el momento de pedir ayuda profesional, no dentro de dos semanas.

Si necesita una cama articulada, un andador o una grúa, nuestro servicio de ortopedia le ayuda a tenerlo listo antes del alta.

Una jornada de cuidados, de la mañana a la noche

Así suele ser un día durante las primeras semanas, tal como lo organizan nuestras cuidadoras. Ajústelo siempre a las indicaciones de su equipo médico.

Al despertar: levantarse sin forzar la cadera

Primero se explica lo que se va a hacer. Su familiar dobla la rodilla sana, gira tronco y piernas a la vez y sale de la cama por el lado que le indicó el fisioterapeuta, normalmente el de la pierna operada. Antes de ponerse en pie, se queda sentado un minuto en el borde: muchos mareos aparecen justo ahí. Para levantarse, empuja con las manos sobre el colchón. Nunca tirando del andador.

A media mañana: aseo y desayuno

Ducha sentada, con todo preparado de antemano y una esponja de mango largo para no agacharse. La herida se seca a toques. Para vestirse, primero la pierna operada. Después, desayuno sentado a la mesa, no en la cama, y la medicación de la mañana, incluida la inyección de heparina si está pautada.

Antes de comer: caminar y ejercicios

Es el mejor momento para el paseo por el pasillo. Primero el andador, luego la pierna operada, después la sana. Pasos cortos y la cuidadora al lado de la pierna operada. Si el fisioterapeuta ha dejado ejercicios, se hacen ahora, con calma.

La comida y la tarde: sentado, no tumbado

Las proteínas ayudan a reconstruir músculo y hueso, y el agua previene el estreñimiento y la confusión. Después de comer, el reposo es en el sillón. La tarde trae un segundo paseo, una visita, una llamada. El ánimo también se cuida: la tristeza y el miedo a caerse son frecuentes en estas semanas.

La noche: el momento de más riesgo

Luz tenue encendida, andador junto a la cama, botella o cuña al alcance y un sistema de aviso. Muchas personas mayores se desorientan tras una operación y se levantan solas de madrugada. Por eso, en las primeras semanas, alguien debe estar presente y despierto ante cualquier ruido. Para eso existe nuestro servicio de noches y vigilias.

¿Su familiar vuelve a casa en los próximos días?

Cuéntenos la situación y le diremos qué tipo de apoyo puede necesitar en Madrid. Sin compromiso.

Quiero que me orienten

Cómo cambian los cuidados con las semanas

  • Primera y segunda semana: ayuda para casi todo y presencia continua. Dolor, cansancio, curas y noches difíciles.
  • De la tercera a la sexta semana: más autonomía dentro de casa. Se retiran las grapas, los paseos se alargan y el riesgo cambia: ahora cae quien se confía.
  • Del segundo al sexto mes: paso al bastón, primeras salidas a la calle y escaleras con supervisión. Algunas personas recuperan su nivel anterior y otras no del todo; la constancia marca la diferencia. Y el tratamiento de la osteoporosis no se abandona.

Cinco señales para llamar al médico

  • Confusión, agitación o somnolencia que aparecen de repente.
  • Fiebre, o una herida roja, caliente o con supuración.
  • Dolor e hinchazón en la pantorrilla, posible signo de trombosis.
  • Dolor de cadera que va a más, o una pierna que de pronto parece más corta o girada.
  • Que deja de comer, beber u orinar como antes.

Ante dificultad para respirar o dolor en el pecho, llame al 112 sin esperar.

Lo que más retrasa la recuperación

Casi nunca es la falta de cariño. Suele ser el exceso de protección. Dejarle en la cama para que descanse, hacerle todo para que no se esfuerce o evitar que camine por miedo a que se caiga. Con la mejor intención, cada día de inmovilidad cuesta fuerza que luego tarda semanas en volver.

El otro gran freno es el agotamiento de quien cuida. Un hijo que trabaja de día y vigila de noche aguanta una semana, quizá dos. Después aparece el síndrome del cuidador, y con él los errores. Y una vez superada la fase aguda, la prioridad pasa a ser evitar la siguiente caída: nuestra guía de prevención de caídas en el hogar le ayuda a revisar la casa habitación por habitación.

Qué ayuda profesional necesita en cada momento

En Institución Santa Ana organizamos la recuperación tras intervenciones a domicilio en Madrid y la Comunidad de Madrid, ajustando el apoyo a cada fase:

Empezamos valorando la situación en casa. Elegimos a una cuidadora con experiencia en movilizaciones, le trasladamos las pautas del hospital y revisamos el servicio a medida que su familiar avanza, para que tenga la ayuda justa en cada momento.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura la recuperación de una fractura de cadera en una persona mayor?

Las primeras seis semanas son las más exigentes. Recuperar la marcha y las rutinas suele llevar entre tres y seis meses, según la edad, el tipo de cirugía y el estado previo. No todas las personas vuelven al nivel que tenían, por eso conviene empezar a moverse pronto, con la pauta médica y con apoyo.

¿Es mejor un centro de convalecencia o la recuperación en casa?

Depende de los cuidados sanitarios que necesite y de los apoyos disponibles. Muchas personas mayores se recuperan mejor en su entorno, donde se orientan y descansan mejor. Para que funcione, la casa debe estar adaptada y alguien debe poder estar presente en las primeras semanas.

¿Necesito una cuidadora interna o por horas?

En las primeras semanas, si su familiar no puede quedarse solo o hay deterioro cognitivo, lo habitual es una interna o un apoyo que cubra también la noche. Cuando ya se maneja con el andador, suele bastar con unas horas al día. El servicio puede cambiar a medida que avanza la recuperación.

¿Qué ayudas hay en la Comunidad de Madrid?

Puede solicitar el reconocimiento de la situación de dependencia en los servicios sociales de su municipio. La trabajadora social del hospital y su centro de salud pueden orientarle sobre rehabilitación y ayudas técnicas. Como los plazos de la dependencia suelen ser largos, muchas familias organizan el cuidado privado mientras tanto.

¿Cuándo podrá volver a subir escaleras?

Lo decide el fisioterapeuta según la evolución. Normalmente se practica primero con supervisión, subiendo con la pierna sana y bajando con la operada, y apoyándose siempre en la barandilla. Hasta entonces, conviene organizar la vida en una sola planta.

Una fractura de cadera no tiene por qué significar dejar su casa. Con la preparación adecuada y la ayuda justa, la recuperación puede hacerse donde su familiar quiere estar.

Cuéntenos su caso

Díganos cómo está su familiar, cuándo está previsto el alta y qué le preocupa. Le llamaremos para orientarle y, si lo necesita, tener el servicio listo antes de que llegue a casa.

  • Sin compromiso.
  • En Madrid capital y la Comunidad de Madrid.
  • Un servicio que se ajusta a cada fase de la recuperación.

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